
Escándalo en el Congreso: Basilio Núñez y las bonificaciones desmesuradas
La gestión de Basilio Núñez al frente del Congreso de Paraguay ha sido marcada por un significativo aumento en su salario mensual, que alcanzó un incremento del 70% en marzo de 2025. Este cambio ha desatado una ola de críticas, especialmente debido a la percepción de privilegio que genera en un contexto donde ningún otro presidente del Congreso había optado por tales sobresueldos.
Núñez ha justificado su decisión al alegar que estas bonificaciones, consideradas como «responsabilidad en el cargo», tenían origen en disposiciones anteriores; no obstante, esta afirmación ha sido refutada por registros del Ministerio de Economía y Finanzas. Según estos documentos, la inclusión de este rubro en el Presupuesto General de la Nación es resultado de una modificación técnica en 2023, que no había sido utilizada por sus predecesores, Óscar Salomón y Silvio Ovelar.
Desde su asunción en julio de 2024, Núñez mantuvo el sueldo de sus antecesores por un periodo inicial, pero los cambios en 2025 han despertado la inconformidad de la ciudadanía. La reciente renuncia a la bonificación de G. 21 millones fue calificada como una «decisión política y ética», aunque muchos consideran que esta acción fue impulsada más por la presión pública que por un verdadero cuestionamiento a la práctica.
La comparación con administraciones previas resalta la singularidad del caso actual, ya que desde 2017, otros líderes políticos, incluidos Fernando Lugo y Blas Llano, han percibido la misma remuneración sin recurrir a bonificaciones extra. La percepción de excesos también se ha extendido a otros niveles del Gobierno, donde ministros han visto incrementados sus sueldos sin justificación ante la presión popular.
En respuesta al malestar colectivo, Núñez ha propuesto una ley para eliminar estas bonificaciones, aunque expertos y analistas advierten que su carácter transitorio podría ser utilizado como un mero paliativo, dejando abierta la posibilidad de reinstaurar esas altas remuneraciones en el futuro. La situación ha provocado reacciones contundentes que exigen transparencia y rendición de cuentas dentro del sistema político paraguayo.


