Contaminación en la Costanera Norte se intensifica por quema de basura en vertedero irregular
La contaminación en la Costanera Norte de Asunción ha alcanzado niveles alarmantes debido a la quema de desechos en un vertedero irregular conocido como “Mini-Cateura”. Este problema se ha intensificado en los últimos días, a pesar de los intentos de la administración municipal para mitigar la crisis en la recolección de residuos.
La situación se agravó la semana pasada cuando el área entre el Parque Lineal y el arroyo Mburicaó fue nuevamente invadida por desechos no controlados. La quema de basura generó una densa humareda que se dispersó rápidamente, afectando la calidad del aire en el sector de Tablada Nueva, donde sus residentes enfrentan un entorno irrespirable.
Los habitantes de Tablada Nueva viven en un continuo estado de alerta, ya que el riesgo de incendios descontrolados aumentó considerablemente. Las viviendas, muchas de ellas de construcción precaria, son altamente inflamables y están en peligro ante la amenaza del fuego. La situación se complica aún más debido a la falta de una gestión adecuada de residuos por parte de las autoridades.
El cambio de dirección no ha resuelto el problema
A pesar de la reciente designación de un nuevo director para la Dirección de Servicios Urbanos, la problemática persiste. El intendente Luis Bello cambió a Armando Becvort por Máximo Medina, su jefe de Gabinete, en un intento de dar un giro a la crisis de residuos que afecta a la ciudad. No obstante, esta modificación no ha logrado modificar sustancialmente las condiciones de recolección, llevándose a cabo en medio de críticas y cuestionamientos.
La contaminación del suelo, cuerpos de agua y aire se ha vuelto multidimensional, agravada por el hecho de que el vertedero irregular está ubicado cerca del arroyo Mburicaó. Las lluvias favorecen la filtración de lixiviados hacia la bahía de Asunción, lo que pone en riesgo los ecosistemas locales. La falta de recolección efectiva ha llevado a los ciudadanos a recurrir a carriteros que operan de forma informal, generando más vertederos clandestinos.

La crisis no se limita solo a la Costanera Norte. En otros barrios de Asunción como Recoleta, los vecinos también denuncian un servicio de recolección deficiente, con contenedores desbordados y desechos no recogidos. Esta situación se traduce en un aumento de los vertederos y la obstrucción de desagües pluviales, lo que genera un panorama preocupante para la salud pública y el medio ambiente.



