El presidente del Congreso, Basilio “Bachi” Núñez, defendió la intención del Partido Colorado de designar a dos colorados en la Contraloría General de la República (CGR), a pesar de las críticas del senador Eduardo Nakayama, quien sugiere que la oposición debería hacer el vacío para no legitimar dicha acción. Nakayama consideró que esta designación es un hecho grave que podría afectar la independencia del órgano fiscalizador.
Núñez, en respuesta a Nakayama, argumentó que tres de los últimos cinco contralores impulsados por la oposición enfrentaron graves procesos penales. Detalló los casos de Daniel Fretes Ventre, Óscar Rubén Velázquez Gadea y José Enrique García Ávalos, quienes fueron condenados por diversas irregularidades durante sus gestiones.
Afirmó que estos antecedentes han hecho que la CGR pierda credibilidad, aunque ahora se encuentra bajo la dirección del colorado Camilo Benítez Almada. Recalcó que la Contraloría debe elegir a sus autoridades basándose en la idoneidad y no en el color político, proponiendo un proceso de selección transparente.
No obstante, la crítica al liderazgo de Núñez es evidente, ya que su partido votó para designar a Hernán David Rivas al Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, un hecho que cuestiona su capacidad para abogar por la idoneidad en puestos clave. Además, se hace mención a la condena del hermano de Núñez por el desvío de fondos destinados a la educación.
Bachi concluyó que Paraguay merece una CGR independiente y eficaz, instando a priorizar el interés nacional sobre las maniobras políticas de la oposición. Sin embargo, también se citan las contradicciones en el argumento de Núñez, quien sostiene que con la mayoría en ambas cámaras pueden actuar sin la oposición, como ya lo han hecho en otros espacios clave.


