El 31 de octubre de 2025, el senador Rafael Filizzola, del Partido Democrático Progresista (PDP), expresó su preocupación por las acciones del ministro del Interior, Enrique Riera, acusándolo de dañar las carreras de oficiales de policía con un historial impecable. Filizzola está trabajando en un proyecto de ley para modificar los artículos que regulan el uso del polígrafo.
Filizzola calificó de atropello institucional la gestión de Riera, señalando que el actual método del Ministerio del Interior, que somete a oficiales a pruebas de polígrafo, carece de transparencia, control y garantías para los afectados. Riera fue citado por la Comisión de Asuntos Constitucionales para explicar el uso del polígrafo, pero no asistió. Filizzola denunció que, con estas pruebas, se impiden ascensos a policías ejemplares, mientras aún reciben listas de oficiales con antecedentes judiciales.
El senador criticó la falta de claridad en el proceso, cuestionando la capacitación de los examinadores y el estado de los equipos utilizados, afirmando que son máquinas obsoletas con software no actualizado. El margen de error del polígrafo, según indicaciones, es del 30 %, lo que puede causar evaluaciones injustas.
Filizzola también advirtió que los oficiales no tienen acceso a los resultados ni opciones de apelación, lo cual contradice el Estado de derecho. Señaló que el uso del polígrafo podría violar la Constitución Nacional al forzar autoincriminaciones, y expresó que un operador del polígrafo tiene más poder que el presidente y el Congreso, ya que sus resultados determinan los ascensos.
El senador enfatizó que esta práctica afecta la moral de la policía, invitando a sus colegas a revisar el uso del polígrafo y corregir injusticias. Criticó que se aplica sin regulación, violando la Ley de igualdad de género en la entrada a la Policía Nacional, y subrayó la necesidad de proteger a oficiales dedicados.
Finalmente, Filizzola denunció que de los 5.000 nuevos ingresos a la policía, 4.000 son hombres y solo 840 mujeres, acusando al ministro de no comparecer ante el Senado antes de definir ascensos.