El Senado rechazó ayer la propuesta de reducir de 10 a 7 años el período mínimo necesario para que un exlegislador acceda a la llamada «Jubilación Vip» como aportante voluntario. La propuesta, que había sido aprobada previamente por la Cámara de Diputados, volverá a esta para su revisión.
La Cámara de Senadores, liderada por Basilio “Bachi” Núñez y con mayoría cartista, rechazó unánimemente el proyecto de ley que buscaba disminuir los años de aporte requeridos para la jubilación vip. Esta disposición permitiría que exlegisladores, ya sea por renuncia o por permiso especial para ocupar un cargo ministerial, puedan contribuir voluntariamente y recibir esta jubilación privilegiada.
Algunos voceros advirtieron que esto haría insostenible la ya deficitaria caja de jubilaciones. El proyecto había sido aprobado recientemente en Diputados sin discusión, gracias a la mayoría cartista, y había sido impulsado por el liberal Marcelo Salinas.
La medida buscaba beneficiar a ministros y senadores con permiso que desearan acceder a la «jubilación vip», como Juan Carlos Baruja, Enrique Riera y Carlos Giménez.
Dionisio Amarilla, senador, presentó un informe contable indicando que, para finales de julio de 2028, nueve senadores y cuatro diputados podrían acogerse a este sistema, lo que generaría un gasto adicional de 828 millones de guaraníes.
El presidente Santiago Peña también defendió esta jubilación especial, que permite a los legisladores jubilarse a los 55 años con 10 años de aporte, recibiendo el 60% de su salario legislativo, lo que equivaldría a unos 22.740.000 guaraníes mensuales. Si completan 15 años, el monto asciende a 30.320.000 guaraníes.
Por el contrario, un trabajador del sector privado debe completar 30 años de aporte para retirarse voluntariamente con el 80% de su salario promedio de la última década, y necesita 25 años de aporte para percibir el 100% de su jubilación a los 60 años.