El sector frutihortícola renovó su compromiso en la lucha contra el contrabando, al que consideran el principal obstáculo para la producción nacional y el sustento de miles de familias en Paraguay.
Mediante un comunicado, los productores de diversas regiones destacaron que el contrabando sigue siendo un grave problema para el país. Este afecta seriamente a la producción, la industria y los servicios, generando competencia desleal, informalidad y evasión fiscal, lo que deteriora la economía nacional.
“Nos sentimos vulnerables”
Los productores señalaron que enfrentan vulnerabilidad ante el contrabando, pero trabajan arduamente para asegurar que no falten sus productos en las mesas de los paraguayos. La actividad también les ayuda a cubrir necesidades básicas como alimentación, salud y educación.
Aunque enfrentan dificultades debido a la persistente informalidad, a pesar de las mesas de diálogo con las autoridades, los resultados han sido solo temporales, sin una política estatal sólida y duradera.
Apreciaron la postura del actual gobierno, quien ha mostrado un esfuerzo sin precedentes en combatir el contrabando, como se evidencia en el Operativo ‘Jejoko Mbarete’, con la colaboración de varias entidades estatales.