El acusado señaló que la situación empezó por un desacuerdo y escaló a violencia mutua.
En la tarde del lunes 29, una mujer de 35 años fue víctima de agresiones físicas por parte de su esposo, un sargento de la Aeronáutica de 44 años, dentro de un hotel ubicado en la Avenida Mato Grosso, en el centro de Campo Grande.
La Policía Militar recibió un llamado debido a la situación y, al llegar al lugar, conversó con el gerente del hotel. Este informó que la huésped presentaba lesiones severas y que fue escondida en el establecimiento para protegerla, ya que el agresor la buscaba por las instalaciones.
El sargento fue encontrado en el pasillo de los cuartos y se identificó ante los agentes, confirmando que residían en Río de Janeiro y que estaban de vacaciones en Mato Grosso del Sur. Según su versión, el conflicto comenzó por una discusión y se volvió violento, involucrando agresiones por ambas partes.
Durante la revisión de las pertenencias del hombre, los oficiales encontraron un revólver calibre .38, municiones, cargadores y sábanas manchadas de sangre. En el vehículo que habían alquilado, también se descubrieron más artículos relacionados con armas de fuego.
El parte policial indica que la víctima fue hallada muy agitada, con la ropa ensangrentada y presentando una hemorragia significativa en la cara. Relató que su pareja la arrojó al suelo en su habitación y comenzó a propinarle patadas y puñetazos, señalando que episodios de violencia ya habían ocurrido anteriormente.
Ante la sospecha de una fractura en la nariz y quejas de dolor en el tórax, la mujer fue asistida por el Cuerpo de Bomberos y trasladada a la UPA (Unidad de Pronto Atención) Santa Mónica.
Además, se encontraron diversas cajas de lápices para adelgazar en la mochila del agresor. Estos objetos fueron retenidos y posteriormente entregados nuevamente a la Policía Militar durante la elaboración del informe policial, ya que la presunta contrabando está bajo la jurisdicción de la Policía Federal y no estaba vinculada al caso de violencia doméstica.
En la madrugada del martes 30, la mujer acudió a la Deam (Delegación Especializada de Atención a la Mujer) con la asistencia de la Guardia Civil Metropolitana. Temerosa por su seguridad, optó por no realizar declaraciones formales ni solicitar medidas de protección de emergencia en ese momento. Luego de ser sometida a un examen forense en el Imol (Instituto de Medicina y Odontología Legal), aceptó recibir asistencia en la Casa de la Mujer Brasileña.
El sargento, que presentaba rasguños en la frente y el brazo, fue detenido por las autoridades.


