La crisis política y financiera en la Municipalidad de San Pedro de Ycuamandyyú se intensifica. Después del fallido intento del intendente Carlos Quiñónez (ANR-HC) de emitir bonos por G. 48.000 millones, ahora busca autorización de la Junta Municipal para solicitar un préstamo de G. 2.000 millones, con el fin de pagar sueldos atrasados a los empleados municipales.
El intendente Quiñónez presentó la solicitud de préstamo ante la Junta Municipal. El documento fue enviado a comisiones para su revisión y se espera que sea discutido en una sesión plenaria próximamente.
El retraso en el pago de salarios ha provocado renuncias y generado inestabilidad dentro de la municipalidad de esta ciudad, capital del segundo departamento.
Inicialmente, Quiñónez había propuesto la emisión de bonos para financiar obras públicas. Sin embargo, esta idea enfrentó rechazo ciudadano y división en la Junta Municipal, dada la historia de corrupción bajo el exintendente Gustavo Rodríguez (ANR-HC), quien está procesado por un supuesto daño patrimonial de G. 18.000 millones.
La población teme que los fondos sean manejados de manera discrecional. La votación mostró una clara división política: los concejales oficialistas (ANR y un liberal) apoyaron el plan, mientras que los opositores lo rechazaron.
La situación financiera está además agravada por una crisis política en la Junta Municipal. La muerte del concejal Christian David Peralta Irala desató una disputa sobre su sucesión entre Apolonio Álvarez (ANR) y Mabel González (PLRA).
El presidente de la Junta, Pascual Ocampos (ANR), permitió que Álvarez asumiera sin nuevo juramento, argumentando que ya lo había hecho como suplente temporal. La bancada liberal y otros concejales lo consideraron una violación del reglamento interno y elevaron una consulta formal al Tribunal Electoral, cuestionando la legalidad de varias sesiones.
En una sesión, el concejal Silvio Irala (ANR) pidió anular las sesiones con Álvarez y exigir un juramento conforme a derecho. Sin esperar resolución judicial, la mayoría oficialista volvió a juramentar al edil, generando más tensiones.
La ciudadanía exige transparencia y legalidad, mientras la municipalidad se enfrenta a intereses partidarios, demandas sociales, y una administración que no logra recuperar credibilidad ni estabilidad. Además, las disputas internas en el Partido Colorado, de cara a las elecciones internas, complican aún más el ambiente de incertidumbre.