El personal de blanco ha advertido con detener los servicios de salud si se realizan cambios que incluyan aumentar la edad de jubilación. Proponen que la reforma de la Caja establezca una edad de 60 años y 30 años de aportes para todos los sectores, eliminando privilegios como las jubilaciones privilegiadas de los legisladores e incorporando nuevos contribuyentes, como los contratados que actualmente no pueden aportar.
La reforma de la Caja Fiscal enfrenta críticas, especialmente debido a la falta de inclusión en los debates que afectan las condiciones de jubilación. Médicos y enfermeras han manifestado su rechazo y amenazan con detener la atención médica si se alteran las condiciones alcanzadas hasta ahora. Actualmente, los médicos se jubilan con el 100% de sus salarios a los 60 años con 30 años de aportes, y consideran que este debería ser el estándar para todos, incluidos los legisladores. La Dra. Rossana González, del Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed), critica los privilegios de algunos sectores y las distorsiones resultantes en el sistema.
Sinamed también sugiere contrarrestar el déficit de la Caja incluyendo nuevos contribuyentes, como contratados que podrían sumar 32,000 nuevos contribuyentes en el sector de Salud Pública. González manifiesta su oposición a elevar la edad de jubilación a 62 años y la disposición a detener los servicios de salud si el Gobierno insiste en esta medida. Este rechazo es apoyado por sindicatos de médicos, enfermeras, obstetras y bioquímicos.
La Caja Fiscal tuvo un déficit acumulado en julio, equivalente al 43% de diferencia entre ingresos y pagos a jubilados. Los diversos regímenes de jubilación establecen diferentes edades mínimas para la jubilación, según el tipo de trabajo.
El sector docente también se opone a la reforma planteada y busca negociar con el Gobierno para modificar la ley de la Caja de Jubilaciones, mientras el Gobierno propone aumentar la edad de jubilación a 62 años y los años de aporte.