El 5 de noviembre de 2025 a la 01:00 se publicaron datos sobre la prima de riesgo, también conocida como riesgo país o soberano, que refleja el costo adicional que un Estado debe ofrecer para vender su deuda en comparación con emisores considerados sin riesgo. En la Eurozona, la referencia es el Bund Alemán, mientras que en América se compara con el bono del Tesoro de EE.UU. a 10 años. Este riesgo se mide con el Emerging Markets Bond Index (EMBI) de J.P. Morgan, que indica la diferencia de rendimiento en puntos básicos. Por ejemplo, un riesgo país de 1,200 puntos significa que se deben pagar 12 puntos porcentuales más por el endeudamiento.
Este índice es fundamental para los inversores, ya que resume cómo los mercados internacionales perciben el riesgo crediticio de cada país. Si el EMBI es alto, mayor es el riesgo de default o inestabilidad económica. Los cambios en el indicador pueden deberse a factores internos, como la política fiscal y la inflación, o externos, como las tasas de interés en EE.UU. o el apetito global por el riesgo.
En octubre de 2025, el riesgo país de Paraguay fue de 116 puntos básicos, uno de los más bajos en América Latina, quedando detrás de Uruguay (66 puntos) y Chile (92 puntos). La posición de Paraguay es relevante en el contexto latinoamericano, donde hay grandes diferencias en el costo de financiamiento. Uruguay y Chile son ejemplos de solidez institucional y previsibilidad económica, mientras que Paraguay ha sido un mercado confiable para los inversores internacionales en los últimos años.
Un riesgo de 116 puntos implica menores costos de financiamiento tanto para el Estado como para el sector privado, beneficiándose de la confianza económica que proyecta Paraguay.
El panorama regional del riesgo país muestra una diversidad notable. Uruguay, Chile y Paraguay se encuentran en el extremo más seguro, con índices inferiores a 120 puntos. En el medio están Perú (120 puntos), Guatemala (143), y otros, que mantienen niveles moderados gracias a sus fundamentos macroeconómicos relativamente sólidos.
Brasil (187 puntos) y México (212), aunque son las economías más grandes, enfrentan mayores riesgos debido a factores políticos internos y presiones fiscales. Colombia (251 puntos), Honduras (300), y El Salvador (348) presentan riesgos medio-altos, afectados por desafíos fiscales y falta de reformas.
En la parte más vulnerable se encuentran Argentina (662 puntos), Ecuador (733), Bolivia (1,210) y Venezuela (12,620), reflejando desequilibrios fiscales, alta inflación y debilidad institucional. Venezuela permanece fuera de los mercados internacionales de deuda por su elevado riesgo.
Paraguay se beneficia por estar entre los países con menor riesgo, pero mantener esta posición requerirá estabilidad macroeconómica, prudencia fiscal y transparencia institucional. Riesgos en el gasto público, aumentos de deuda o inestabilidad política podrían cambiar esta percepción.
Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones.