Luis Bernal, presidente de la Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay, aseguró que no se hallaron restos de combustible en las fuentes de agua cruda. Tranquilizó a los usuarios indicando que el servicio no se verá perjudicado, y que, en caso de contaminación, se activará un protocolo de seguridad.
Un camión cisterna boliviano derramó 50.000 litros de combustible en el arroyo Itay, generando un riesgo ambiental significativo. Bernal declaró que el agua no corre peligro de contaminación ni habrá escasez como consecuencia del derrame.
«Lamentamos el daño ambiental, sin embargo, aseguramos a nuestros usuarios que no hay rastros de combustible en nuestras captaciones de agua», afirmó Bernal, explicando que tienen un sistema de compuertas para detener cualquier sustancia tóxica. Si tal sustancia ingresara, se aplicaría un protocolo de emergencia usando carbón activado para neutralizar el combustible.