La renuncia de Óscar «Nenecho» Rodríguez (ANR, HC) a la Intendencia de Asunción, presentada antes de que la Cámara de Diputados decidiera sobre su destitución, generó fuertes reacciones adversas en la oposición. Los senadores opositores Esperanza Martínez (FG) y Rafael Filizzola (PDP) coincidieron en que la dimisión no debe ser un refugio de impunidad. También exigieron la divulgación de las irregularidades descubiertas en su administración municipal.
La senadora Martínez afirmó que la salida del intendente fue resultado de la presión interna de su propio grupo político. Según ella, quienes se beneficiaron económicamente con la gestión de Rodríguez le retiraron su apoyo, y destacó la necesidad de transparentar toda la administración para evitar la impunidad. Sostiene que solo un cambio político en Asunción permitirá resolver la situación de abandono y problemas financieros de la ciudad.
El senador Filizzola, por su parte, ironizó sobre la situación, sugiriendo que Rodríguez se escudó en la oposición para justificar su retirada, cuando en realidad podría tratarse de «pérdidas» millonarias. Mencionó además que la renuncia fue acordada con sectores oficialistas para prevenir el desgaste político de una destitución.
Filizzola también subrayó que el Poder Ejecutivo debe hacer público el informe de la intervención y enviarlo a la Cámara de Diputados. Señaló la posibilidad de que un aliado del exintendente asuma el interinato, lo cual sería perjudicial para Asunción. Instó a los concejales opositores y disidentes colorados a impedir que esto suceda.
Con la salida de Rodríguez, la Junta Municipal deberá designar un intendente interino, en medio de una disputa entre oficialistas, opositores y disidentes colorados.