La deuda de aproximadamente US$ 20 millones que sostiene el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), bajo la dirección de Claudia Centurión, con las empresas adjudicatarias para los trabajos de dragado de mantenimiento del río Paraguay pone en peligro el inicio de las obras planificadas en el nuevo contrato, adjudicado en noviembre del año pasado.
Estas labores corresponden al tramo que abarca desde la confluencia con el río Paraná hasta la desembocadura del río Apa, un área crucial para la navegabilidad de la hidrovía.
El contrato anterior se otorgó en noviembre de 2022 por un total de G. 372.800 millones, y su ejecución concluyó en enero de este año. Sin embargo, la cartera de Obras Públicas no realizó el pago de aproximadamente G. 140.000 millones (alrededor de US$ 20 millones) a las empresas contratistas, según información del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay (Cafym).
Tras la expiración de ese contrato, las mismas firmas fueron seleccionadas el año pasado en una nueva licitación por G. 509.657 millones. Sin embargo, la falta de pago de la deuda anterior y la ausencia de desembolso del anticipo correspondiente del nuevo contrato están impidiendo el inicio de los trabajos, en un contexto crítico en la zona del río Bermejo.
Desde el MOPC todavía no han dado explicaciones sobre el asunto, a pesar de que el miércoles pasado enviamos consultas a través de la Dirección de Comunicaciones. El nuevo contrato, supuestamente, fue acelerado para evitar una crisis en la navegabilidad, un objetivo que hasta ahora no se logra debido a las deudas pendientes.
Empresas adjudicadas para el dragado
El Lote 1 fue otorgado a Ingeniería de Topografía Caminos S.A. (TyC), representada por Francisco Griñó, por un monto máximo de G. 172.858 millones. El Lote 2 fue asignado a Terminal Occidental S.A., representada por Emanuelle Maedy Hoeckle Alfaro, con una inversión de G. 169.843 millones, mientras que el Lote 3 fue adjudicado a Artes y Estructuras S.A., representada por Juan Carlos Rodas Duré, por G. 166.955 millones.
Griñó, de la empresa TyC, comentó a este diario que el MOPC le debe a su firma cerca de G. 50.000 millones, incluyendo una parte de otro contrato relacionado con trabajos en el río Paraná. A pesar de esto, señaló que la empresa está dispuesta a continuar con las obras, considerando que la hidrovía es vital para la economía del país.
No obstante, destacó que el pago de las deudas será crucial para que se pueda dar la orden de inicio del nuevo contrato.
“Del nuevo contrato no hemos recibido el anticipo, y del contrato anterior nos deben a todas las empresas”, indicó, y añadió que también se requieren los permisos necesarios en aguas compartidas para poder iniciar los trabajos.
Reiteró que las empresas necesitan previsibilidad en los pagos. “Te puedo decir que estamos sobreviviendo, no sé cómo, pero, como se dice, arañando. Sin dinero no se puede hacer nada; no somos bancos ni financistas. Por ello, queremos previsibilidad y una definición. Hay promesas de que las cosas van a mejorar, pero necesitamos que nos informen sobre qué haremos”, afirmó.

Crisis en la navegación en la zona del río Bermejo
El presidente del Cafym, Bernd Gunther, explicó que cada año el río Bermejo deposita sedimentos en el río Paraguay, lo que dificulta la navegación, dependiendo del caudal. Advirtió que, dadas las condiciones actuales, podría producirse nuevamente una crisis que comenzaría en febrero y se extendería por tres o cuatro meses.
Manifestó que, en términos de dragado, “lamentablemente estamos atrasados”, ya que desde el año pasado se ha estado insistiendo ante el MOPC. “Aunque logramos que la institución realice una nueva licitación de dragado, que fue adjudicada el año pasado y cuyos contratos ya se firmaron, la realidad es que las dragadoras llevan más de 10 meses sin cobrar los certificados de la licitación anterior”, subrayó.
Además, mencionó que tampoco se pagó el anticipo correspondiente a la nueva licitación y que actualmente ninguna de las empresas está trabajando bajo ese contrato. Lamentó que no se estén realizando las obras ni manteniendo los pasos críticos, lo cual afecta directamente a la zona del Bermejo. La deuda con los dragadores, precisó, asciende a US$ 20 millones.
“Esperábamos que en la primera semana de enero ya estuviera posicionada la draga de la empresa TyC, que fue adjudicada tanto en la nueva como en la antigua licitación. A esa compañía le corresponde el mismo tramo y la idea era que, de manera preventiva, iniciara los trabajos en el paso Bermejo para mitigar o retrasar el impacto de los sedimentos”, explicó.
Reiteró que TyC aún no ha cobrado los certificados de la licitación anterior ni el anticipo de la nueva, y sostuvo que ese es actualmente el aspecto más preocupante.
Respecto al protocolo operativo promovido por la Administración Nacional de Navegación y Puertos (ANNP) junto con los armadores, indicó que se encuentra “bien”, con la participación de la ANPYN de Argentina, dado que se trata de un tramo compartido.
“El MOPC se comprometió a regresar algunos pagos en las próximas semanas y el saldo en marzo. Eso es lo que está pendiente, especialmente ahora que comenzarán los embarques de convoyes con granos, principalmente desde Alto Paraná, pero también desde el río Paraguay. Si la draga no entra a tiempo, nuevamente enfrentaremos una crisis y una posible paralización a partir de febrero”, advirtió.
Aunque reconoció que el Ministerio de Economía transfiere fondos mensualmente al MOPC, lamentó que no se esté priorizando el pago a las contratistas del dragado.
