Los alumnos de la Escuela Brasil están llenos de entusiasmo a pocas horas del partido entre Paraguay y Australia, un encuentro que podría asegurar la clasificación de la Albirroja a los 16avos del Mundial 2026. Este evento representa un momento único para los estudiantes, dado que la selección nacional regresó a esta máxima competición después de 16 años de ausencia.
Vestidos con camisetas de Paraguay y trajes típicos, los alumnos se reunieron para apoyar a su selección. El ambiente en el patio de la escuela estaba repleto de globos y banderas, reflejando una alegría contagiosa. Muchos de los pequeños expresaron que esta es la primera vez que pueden vivir algo tan significativo, aprendiendo sobre la historia de la selección a través de relatos de sus padres.
Los estudiantes compartieron diversos pronósticos sobre el resultado del encuentro, desde un optimista 4-0 hasta un más cauteloso 2-0 a favor de Paraguay. Los nombres de los jugadores Julio Enciso y Miguel Almirón resonaron frecuentemente, evidenciando su estatus como ídolos entre esta nueva generación de aficionados.
Una de las más pequeñas, Cielo, expresó con inocencia su deseo: «Quiero que Paraguay sea feliz y gane». Sus palabras capturan el fervor y el apoyo sincero que sienten por su selección.
La selección paraguaya, comandada por Gustavo Alfaro, inició su camino en el Mundial 2026 con una desafortunada derrota, pero la reciente victoria ante Turquía ha renovado las esperanzas de millones. Esta noche, los seguidores de la Albirroja se unirán en un mismo aliento, ilusionados por recuperar la magia de una celebración que el país no había experimentado en años.


