25 de enero de 2026 – 16:03
La niña de 3 años que falleció por desnutrición en la comunidad Takuaguyogue de Amambay no solo fue víctima del descuido de sus padres, sino también de la negligencia de las instituciones estatales. La pequeña tuvo al menos tres consultas en un servicio de salud pública, pero el ministerio de salud no pudo implementar una estrategia de seguimiento para brindarle asistencia. Su muerte también evidenció la inacción de la Gobernación de Amambay en favor de los pueblos originarios.
El fallecimiento de una niña de 3 años por un cuadro de desnutrición grave (falleció de hambre) resalta una vez más la total incapacidad de las instituciones del Estado, tanto centrales como descentralizadas, para atender a la población en situación de vulnerabilidad, como las comunidades indígenas.
El director de la XIII Región Sanitaria, doctor Pablo Ayala, confirmó que la niña recibió atención médica en octubre del año anterior y que la médica que la atendió recomendó una evaluación con una neuróloga infantil.
“Ella tenía algún déficit”, indicó. “Cuando ocurre un suceso trágico como este, sentimos que en algún punto hemos fracasado”, añadió.

Desnutrición con un desarrollo de 6 meses
El médico forense del Ministerio Público, doctor Cesar González Haitter, quien determinó como causa de muerte “desnutrición calórico-proteica”, mencionó que este cuadro debió desarrollarse como mínimo durante 6 meses antes del desenlace fatal.
El médico forense de la Fiscalía en Pedro Juan Caballero también reveló que la niña no contaba con registro de nacido vivo, lo que pone de manifiesto la ineficacia de las instituciones que deben asegurar el derecho a la identidad de los niños; sin embargo, el médico mencionó que la niña incluso recibió dosis de vacunas, sin especificar cuáles.
Esto permite concluir que las entidades de salud estaban al tanto de su existencia y necesidades, pero hicieron caso omiso, al igual que otras instituciones como la Gobernación de Amambay.
La Gobernación ignoró el caso
La Gobernación de Amambay cuenta con una Subsecretaría de Asuntos Indígenas para abordar temas del sector y formular políticas públicas en favor de los nativos.
No obstante, dicho ente descentralizado no fue capaz de ofrecer apoyo y buscar una solución al problema que sufría la niña de 3 años que, al final, falleció de hambre. La intervención de la Secretaría de Salud también fue nula.
El Gobernador de Amambay Juan Acosta (ANR) no se ha pronunciado sobre el caso hasta el momento.
Diversas instituciones que debieron haber asistido a la niña que falleció de hambre simplemente no lo hicieron, convirtiéndola en una víctima más de la negligencia criminal del Estado paraguayo.
