El ministro del Interior, Enrique Riera, informó que el 30% de los policías no ascendieron debido a los resultados del polígrafo y han optado por retirarse. Durante su declaración, Riera subrayó la relevancia de este dispositivo, a pesar de la controversia que ha suscitado.
“Yo no puedo revelar sus nombres porque esas personas pueden ser buenos padres de familia o dueños de comercios, pero no pueden ser policías. Para ser policía los estándares de integridad deben ser superiores”, expresó el secretario de Estado.
Este proceso forma parte de un esfuerzo por sanear las filas de la Policía Nacional y evitar la presencia de “apadrinados” en sus rangos. Además, se ha reportado que hay más de 1.000 policías bajo sumario.
Las acciones del ministerio buscan garantizar que quienes integran las fuerzas del orden cumplan con los estándares requeridos para ejercer su labor de manera efectiva y ética.
















