El 2 de noviembre de 2025, se produjo un robo de más de 3.000 millones de guaraníes en un banco Itaú, lo que dejó en evidencia la falta de reacción de las fuerzas de seguridad. Las autoridades de Defensa y de la Policía admitieron errores y anunciaron una revisión operativa para prevenir incidentes similares.
El ministro de Defensa, Óscar González, y el comandante de la Policía Nacional, Carlos Benítez, reconocieron que las fuerzas de seguridad no pudieron responder efectivamente al violento asalto en la sucursal de Katueté. Benítez mencionó que las limitaciones logísticas y la falta de inteligencia fueron factores cruciales.
El jefe policial explicó que la comisaría local tenía solo 25 efectivos, dos vehículos patrulleros y una motocicleta. Aunque las unidades más cercanas fueron notificadas, las distancias dificultaron una respuesta inmediata.
Benítez también indicó que no se solicitó inmediatamente el apoyo de la Fuerza de Tarea Conjunta por la distancia y el horario del asalto, además de las restricciones para vuelos nocturnos.
Por su parte, Óscar González confirmó las limitaciones tecnológicas para operar con poca visibilidad, pero aseguró que se está trabajando para mejorar la respuesta conjunta. Se busca fortalecer al Comando de Defensa Interna con más recursos, aunque reconoció que este proceso lleva tiempo.
El asalto, realizado por un grupo armado, subrayó las debilidades estructurales y la limitada capacidad de las fuerzas de seguridad para responder a ataques organizados en zonas rurales.