Una bebé de 10 meses se tragó su primer arito, un regalo, y fue atendida a tiempo en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (Ineram), donde lograron extraerlo.
La niña sufrió asfixia al ingerir parte de su arito y fue llevada al Ineram tras pasar inicialmente por el Hospital de Luque. El neumólogo Carlos Morínigo compartió el incidente en redes, mencionando que la madre se consideraba cuidadosa pero que «sucedió en un segundo».
En el Hospital de Luque, los médicos actuaron rápidamente y contactaron al Ineram para la extracción del objeto. La bebé, con severa dificultad respiratoria y signos de obstrucción parcial, fue llevada al quirófano donde removieron el arito sin complicaciones.
El profesional enfatizó que estas situaciones son muy peligrosas y pueden causar la muerte por obstrucción total de las vías respiratorias.