El informe final sobre la intervención de la municipalidad de Ciudad del Este revela supuestas irregularidades en la gestión presupuestaria y administración de bienes, así como falta de transparencia en el manejo de recursos. Este informe fue la razón detrás de la destitución de Miguel Prieto (Yo Creo). Consta de 210 páginas y un dictamen de 8 páginas, publicados por el Ministerio del Interior ayer.
La intervención, dirigida por el economista Ramón Ramírez Caballero y 14 personas más, auditó durante 50 días la gestión de Prieto, llevando a su destitución por la Cámara de Diputados el 19 de agosto, con 47 votos a favor, 30 en contra y 3 ausencias. Incidentes ocurrieron debido al descontento de sus seguidores.
El informe, entregado el 14 de agosto, supuestamente verificó todas las causas de intervención indicadas por la Contraloría General de la República, detectando inconsistencias en los estados financieros entre 2019 y 2022, que carecen de documentación, dificultando evaluar la situación patrimonial y financiera real de la Municipalidad. Se observó un supuesto uso indebido de más de G. 29 millones en recursos de capital para gastos corrientes.
Una irregularidad señalada fue la transferencia de fondos a entidades sin ánimo de lucro, como comisiones vecinales, sin cumplir requisitos documentales, lo que evidencia un manejo inadecuado de recursos públicos. Se menciona específicamente el proyecto Navidad Sustentable, que carece de documentación, y evitó procesos competitivos de contratación.
El informe también detalla la falta de pago al Servicio Nacional de Catastro, irregularidades en planificación, adjudicación, recepción de bienes, y pagos sin cumplir exigencias legales. Se halló un posible desvío de recaudaciones del impuesto inmobiliario, pues los comprobantes de ingresos no coincidían con depósitos en cuentas municipales.
Finalmente, se menciona la falta de respaldo en el uso de fondos transferidos al Consejo Local de Salud, destinados a inversión, mantenimiento y adquisición de insumos en el Hospital Regional, así como deficiencias en el control de combustible y uso inadecuado del “Fondo Fijo” para compras de alimentos.