Padre Pablino Villalba.
La presencia multitudinaria de fieles durante la misa del Domingo de Ramos en la iglesia de San Lorenzo destacó el inicio de la Semana Santa en la región.
La Semana Santa, un periodo clave para el cristianismo que celebra la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo, se presenta como una oportunidad para la reflexión y la renovación espiritual. Este tiempo es propicio para valorar aspectos como el amor, el sacrificio y la esperanza entre los creyentes.
El padre Pablino Villalba Morínigo, párroco de la iglesia San Miguel Arcángel, compartió sus impresiones sobre el alcance de las festividades tras el Domingo de Ramos, destacando que la asistencia fue notable y que la fe de la comunidad católica sigue siendo sólida. “Los fieles aprovecharon para confesarse y reconectar con su fe”, afirmó.
Villalba también elogió el resurgimiento de tradiciones locales, señalando que, aunque la elaboración de chipa en familia ha disminuido, sigue viva como una parte esencial de la cultura paraguaya. La presencia de fieles en las misas de su parroquia reflejó un interés significativo y un compromiso renovado.
En cuanto a la participación juvenil, el sacerdote expresó optimismo respecto a la Pascua joven, esperando que este año la asistencia de jóvenes supere la del anterior. Resaltó el esfuerzo de los grupos pastorales y movimientos dentro de la iglesia para dar vida a estas festividades.
En su mensaje por Semana Santa, Villalba enfatizó la importancia de cuidar la dimensión espiritual del ser humano y recordó que, a pesar de los cambios culturales y tecnológicos, la esencia de la doctrina permanece intacta. Subrayó que, aunque los métodos de comunicación pueden modernizarse, el contenido del mensaje de Cristo sigue siendo el mismo. Esto, agregó, es crucial para fortalecer la conexión espiritual en la era digital.


