En julio de 2025, el Fondo Monetario Internacional (FMI) resaltó la estabilidad macroeconómica de Paraguay, indicando que el riesgo soberano era bajo. El informe señalaba que la Deuda Pública del país era sostenible a mediano plazo, gracias a una gestión prudente y a la Ley de Responsabilidad Fiscal (LRF), que limita el déficit anual al 1,5% del PIB.
Sin embargo, el documento también alertaba sobre desafíos estructurales, como la alta deuda en moneda extranjera que expone al país a la volatilidad cambiaria y la necesidad de mejorar la inversión pública. El FMI elogió las reformas en gestión de deuda y transparencia fiscal.
El FMI considera a Paraguay un emisor confiable en América Latina, con sólidos fundamentos que apoyan su reputación de buen pagador, aunque enfrenta riesgos externos. Internamente, el Estado tiene reclamos de proveedores por pagos pendientes de cerca de US$ 1.000 millones (1,9% del PIB), que podrían superar US$ 1.300 millones (2,8% del PIB) considerando las obligaciones del Instituto de Previsión Social (IPS). La deuda de la Administración Central incluye unos US$ 600 millones con farmacéuticas, sin contar los intereses, y unos US$ 320 millones con constructoras.
El gobierno debe cumplir con el acuerdo del FMI para reducir el déficit fiscal al 1,5% del PIB para 2026, lo que le permitiría seguir financiando su presupuesto. En 2023, el déficit fue mayor al previsto debido a deudas no reconocidas por la administración anterior, cerrando en 4,1%. Para 2024 se ubicó en 2,6% y el compromiso para el año actual es del 1,9%, con miras a alcanzar el límite de la LRF en 2026.
Los ajustes fiscales han limitado el gasto público. Según el Banco Central del Paraguay (BCP), el Consumo de Gobierno cayó un 5,9% en el segundo trimestre de 2025, afectado por la compra de bienes y servicios. La construcción también desaceleró de 12,9% a 4,5% entre trimestres.
La deuda con farmacéuticas y constructoras representa una presión que supera el déficit estipulado para 2025. Este incumplimiento afecta financieramente y laboralmente, y pone de manifiesto la necesidad de que el Estado cumpla con sus obligaciones locales, además de las internacionales.
Queda ahora ver cómo resolver estos problemas.
*Material elaborado por MF Economía e Inversiones.