La Itaipú Binacional, bajo la dirección de Justo Zacarías Irún, ha proyectado un gasto de G. 18.707 millones (aproximadamente US$ 2,8 millones) destinados a la mejora de jardines en su margen derecha. Este desembolso se divide en dos licitaciones, una de las cuales ya se encuentra en fase de evaluación, mientras que la otra se abrirá para recibir ofertas el 16 de julio.
El principal contrato, identificado como NE 0204-26, publicado el 8 de mayo, contempla un gasto de G. 14.533 millones. Esta licitación está destinada al mantenimiento de áreas verdes, incluyendo la poda de árboles y el cuidado de taludes en la Central Hidroeléctrica de Hernandarias, excluyendo el área industrial. Se prevé que el negocio tenga una duración de tres años.
Las propuestas para este megacontrato fueron recibidas el 9 de junio y, en la actualidad, el proceso se mantiene en evaluación, caracterizado por la falta de transparencia que envuelve a la entidad binacional. Hasta el momento, se ignora el número de empresas participantes y las ofertas que han sido presentadas.
Seis días después de cerrar el primer llamado, Itaipú lanzó la segunda parte del proyecto de jardinería, con el código NA 0708-26, por un monto de G. 4.173 millones, para un contrato de duración de 24 meses. Esta licitación incluye el diseño y creación de jardines, así como un catálogo de insumos que abarcan desde herramientas hasta diversas especies de plantas.
Mientras tanto, el enfoque hacia este gasto millonario ha suscitado preocupaciones sobre posibles irregularidades. En el proceso de G. 14.533 millones, se han presentado críticas en relación a un requisito que obliga a los oferentes a demostrar su capacidad de disponer residuos sólidos en un vertedero autorizado por el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades). Este requerimiento ha sido considerado por algunos competidores como restrictivo y en contra de la libre concurrencia.
Con estas licitaciones, la Itaipú Binacional se enfrenta a un creciente escrutinio público sobre la eficiencia y justificación de sus gastos, especialmente en un contexto donde las exigencias de transparencia son cada vez más demandadas por la ciudadanía.


