La Comipar ha sugerido que el 9 de octubre de 2025 se declare como el Día del Migrante Paraguayo, una propuesta que aún se analiza en el Congreso Nacional. La coordinadora busca conmemorar este día para reconocer y respaldar las luchas de los paraguayos en el extranjero, especialmente en defensa del derecho al voto, amenazado por la Ley 7.433.
Esta fecha se eligió para recordar un referéndum crucial que aseguró el derecho al voto en el exterior. Sin embargo, en lugar de celebrar, hoy se denuncia un retroceso institucional que pone en peligro esos logros. A pesar de que las remesas de los paraguayos en el extranjero alcanzan los 600 millones de dólares anuales, el Estado pretende eliminar la Sederrec, la única institución especializada en repatriación, y fusionarla con la Cancillería, lo que se percibe como un atropello a la diáspora.
Este cambio se considera un golpe a décadas de lucha colectiva, especialmente después de que la Ley 6.951/22 permitiera incluir a más de 18,500 paraguayos en el padrón electoral emigrante. Sin embargo, esta ley fue derogada por la «Ley Mordaza Migrante» (Ley 7.433/24), que restableció un sistema de inscripción lento y excluyente. La crítica remarca que el nuevo sistema es ineficaz y costoso, perjudicando las conquistas ciudadanas.
El artículo denuncia al gobierno por argumentar que la ley busca proteger la pureza del padrón y enfrentar problemas de cruce de datos, aunque se logró inscribir a casi 20 mil personas entre 2023 y 2024 con un sistema automatizado. La derogación de la ley 6.951 se considera un retroceso y una estrategia deliberada para limitar la participación de la diáspora.
La Comipar acusa al Estado paraguayo de ignorar a sus ciudadanos en el exterior, eliminando los escasos métodos de protección disponibles. Denuncia que el país está dominado por el narcotráfico y la corrupción, lo que ha convertido la emigración en una dolorosa necesidad. También rechazan el modelo antisocial y xenófobo del gobierno de Javier Milei en Argentina, solidarizándose con las víctimas del neoliberalismo.
Los migrantes paraguayos exigen una audiencia pública sobre el futuro de la Sederrec, su independencia, un Congreso de la Migración Paraguaya, y un compromiso estatal real con los migrantes. Llaman a la organización y participación de las comunidades paraguayas en una audiencia pública y a prepararse para un voto castigo contra las políticas antiemigrantes. Concluyen afirmando que continuarán luchando por el reconocimiento de sus derechos y contribuciones.