La misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) culminó ayer la sexta revisión del programa de Coordinación de Políticas (ICP) y la cuarta del Servicio de Resiliencia y Sostenibilidad (SRS).
El equipo, liderado por Fabián Valencia, evaluó el progreso de estos programas, establecidos con el país en noviembre de 2022 y octubre de 2023.
Según un comunicado desde Washington, la economía paraguaya se mantiene sólida y las autoridades avanzan en las reformas del ICP y SRS, consolidando las finanzas y controlando la inflación según el banco central. También destacan que las reservas internacionales están en niveles adecuados y sugieren continuar con políticas macroeconómicas prudentes, incluyendo el plan de convergencia fiscal y las reformas estructurales para fortalecer la estabilidad económica y fomentar un crecimiento sostenible e inclusivo.
La Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) tiene más de 1,250,000 contribuyentes registrados.
Las reformas en curso buscan reforzar la estabilidad macroeconómica y promover un crecimiento inclusivo. Específicamente, la DNIT está estableciendo un comité de gestión de riesgos y planes de mejora para reducir fraudes y subvaloración en importaciones. El gobierno también está mejorando el monitoreo de la inversión pública con proyectos piloto.
En cuanto al SRS, las reformas buscan fortalecer la resiliencia ante desastres naturales y reducir riesgos de balanza de pagos a mediano y largo plazo, destacándose el impulso a la matriz de energía renovable de Paraguay. La ANDE, crucial en este ámbito, fue evaluada por consultores independientes para definir tarifas eléctricas transparentes y sostenibles, y se apoya en estrategias de reducción de pérdidas de electricidad.
Las reformas del SRS también buscan reducir importaciones de combustibles fósiles a mediano plazo.
Respecto a las tarifas de la ANDE, son parte de los compromisos del gobierno de Santiago Peña con el FMI para obtener un préstamo de US$ 400 millones. La propuesta filtrada prevé aumentos en tarifas de media, alta, y muy alta tensión, generando un ingreso adicional de US$ 95.3 millones anualmente.
Los llamados «tarifazos» afectarán significativamente a varios sectores y el ámbito residencial trifásico con un incremento del 50%. Otros sectores como el gubernamental, comercial e industrial en media tensión también verán aumentos del 20%, 15% y 5% respectivamente, mientras que la media tensión residencial monofásica aumentará un 10%, y un 12% para clientes de alto consumo en alta tensión.