El 5 de noviembre de 2025, la Federación Interamericana de la Industria de la Construcción (FIIC) pidió al Gobierno de Paraguay que pague su deuda de más de 300 millones de dólares con las empresas constructoras. La FIIC apoyó a la Cámara Paraguaya de la Industria de la Construcción (Capaco) en su demanda y advirtió que los retrasos en los pagos están deteniendo proyectos, provocando pérdida de empleos y afectando la confianza en el país.
Desde México, la FIIC, que representa a las cámaras de construcción de América Latina y el Caribe, emitió un comunicado respaldando al gremio paraguayo y urgiendo al gobierno de Santiago Peña a cumplir con sus obligaciones financieras de inmediato. La FIIC destacó que el desarrollo de infraestructura es crucial para el progreso económico y social, y que cumplir con los contratos es una responsabilidad ética y política.
Además, la organización regional expresó su preocupación ante la paralización de obras, la pérdida de empleos y el debilitamiento del sector por el incumplimiento estatal. La FIIC insistió en que el cumplimiento de contratos es una obligación estatal, no solo un acto de buena voluntad.
Capaco confirmó que la deuda del Estado con las constructoras supera los 300 millones de dólares, incluyendo intereses. El presidente de Capaco, José Luis Heisecke, explicó que esta deuda incorpora certificados de obras no pagados y más de 110 millones en intereses. Señaló que, aunque parte del capital fue pagado por la administración actual, los intereses siguen pendientes, lo que obliga a las empresas a recurrir a préstamos y agrava su situación.
Heisecke afirmó que la situación refleja una doble problemática: impago de obras y acumulación de intereses, lo que afecta la sostenibilidad de las empresas y el empleo en el sector.