El 30 de octubre de 2025, las cámaras farmacéuticas desmintieron las declaraciones del ministro de Economía, Carlos Fernández Valdovinos, quien había estimado la deuda del Ministerio de Salud en USD 350 millones por medicamentos. Según estas cámaras, la cifra real supera los USD 600 millones, acusando al Gobierno de realizar recortes presupuestarios que ponen en peligro la provisión de insumos.
Las principales organizaciones farmacéuticas del país publicaron un comunicado cuestionando al ministro y su afirmación sobre la deuda con los proveedores. El ministro había comentado que no entendía cómo la deuda volvió a alcanzar USD 350 millones e insinuó que había proveedores «privilegiados» que recibían pagos antes que otros.
La Cámara de la Industria Química Farmacéutica, la Cámara de Representantes e Importadores de Productos Farmacéuticos, y la Cámara Paraguaya de Compañías de Investigación Farmacéutica calificaron sus declaraciones como «inexactas y preocupantes», señalando que los datos oficiales del Ministerio de Salud las contradicen.
Según el comunicado, el Ministerio de Economía solo había pagado parte de la deuda acumulada hasta 2023, dejando un saldo de USD 180 millones para 2024. Las cámaras indicaron que la deuda total actualmente supera los USD 600 millones, considerando compromisos por medicamentos y otros servicios.
Las farmacéuticas recordaron una crisis de desabastecimiento en febrero que llevó a un aumento de entregas en marzo, a pesar de los pagos retrasados. También denunciaron recortes de más de USD 144 millones en el presupuesto para pagos a proveedores en 2025. Mientras las compras mensuales del INCAN y el Ministerio de Salud rondan los USD 47 millones, solo se pagan USD 23 millones.
El comunicado finaliza reafirmando el compromiso del sector con la salud pública, a pesar de enfrentar más necesidades y menos recursos financieros. Las farmacéuticas enfatizan que mejorar la cobertura y calidad de los servicios de salud requiere más recursos, no recortes.