Después de que el Ministerio de Justicia decidiera cerrar la cárcel del Buen Pastor, el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP) pidió que la reubicación de las mujeres se haga respetando los principios humanitarios.
Mediante el «Operativo Umbral 2.0», el Ministerio de Justicia trasladó a más de 664 mujeres desde el Buen Pastor en Asunción al nuevo Complejo de Mujeres Privadas de Libertad de Emboscada, descrito como un «complejo moderno, seguro y digno».
El MNP manifestó su interés por esta reubicación masiva y afirmó que están «vigilando constantemente la situación» de las afectadas. Exigen a las autoridades que todo el proceso garantice «plenamente el respeto a los derechos humanos» y la dignidad de las personas privadas de libertad.
Destacan que la reubicación debe seguir los principios de humanidad y no discriminación, proporcionando condiciones adecuadas de alojamiento, atención médica, y acceso continuo a derechos básicos como salud, educación, trabajo y comunicación. También enfatizan el apoyo a mujeres con hijos, mayores, embarazadas, indígenas o con discapacidades para evitar la vulnerabilidad.
Entre otros puntos, el MNP insta a asegurar la devolución de las pertenencias de las reclusas y priorizar el restablecimiento rápido de canales de comunicación y visitas con familiares, amigos y abogados.
Se espera una «información clara y pública» sobre el proceso de reubicación, buscando que el cambio represente un «avance real» hacia una política penitenciaria integral, que promueva dignidad, igualdad y derechos humanos. El MNP continuará monitorizando el cumplimiento de estas garantías y apoyando a las mujeres afectadas.