El 28 de abril se hizo pública una denuncia alarmante sobre el estado del matadero municipal de San Juan Bautista, Misiones. Más de seis años después de su inauguración, la instalación operaría en condiciones de emergencia sanitaria, poniendo en riesgo la salud de la comunidad.
El ciudadano Carlos Palacios presentó la denuncia acompañada de material audiovisual, que respalda las advertencias de los vecinos sobre las malas condiciones de un establecimiento que puede procesar hasta 150 cabezas de ganado al día, pero que actualmente faena solo 20, sin cumplir con los requisitos de salubridad necesarios. La verificación de la situación en el lugar corroboró estas afirmaciones, mostrando restos de cabezas de ganado y acumulaciones de excrementos en las zonas aledañas, sin limpieza adecuada durante días.
El interior del matadero presenta un panorama aún más serio. Las paredes muestran signos de humedad, las instalaciones son inapropiadas y no cumplen con los estándares de higiene exigidos para los espacios de procesamiento de alimentos destinados al consumo humano. Las normativas vigentes obligan a la limpieza integral diaria y a la eliminación total de residuos en patios y áreas cercanas, así como a tener un control riguroso de plagas y una separación efectiva entre las zonas sucias y limpias.
En cuanto a infraestructura, se exigen corrales protegidos y salas de faena cerradas, además de sistemas que impidan el contacto directo de la carne con el suelo. Sin embargo, el matadero en cuestión no cumple con casi ninguna de estas exigencias. La falta de iluminación adecuada y agua potable, así como la ausencia de una cámara frigorífica para mantener la carne a temperaturas seguras, agravan los riesgos sanitarios.
Mario Parra, encargado del establecimiento, afirmó que se cumplen las normas sanitarias y que las limpiezas se realizan al finalizar cada jornada. Sin embargo, reconoció que el mantenimiento del exterior resulta complicado y que la obra nunca fue concluida, faltando equipos esenciales como cámaras frigoríficas y pilas adecuadas. Actualmente, solo se utiliza una manguera para la limpieza, y la acumulación de residuos se demoran entre 8 y 15 días en ser retirados.
Inaugurado el 13 de noviembre de 2019 con una inversión de G. 1.500 millones de la Gobernación de Misiones, el matadero es un claro ejemplo de una inversión pública que no ha alcanzado su potencial, funcionando de manera precaria y generando un riesgo sanitario constante. Este contexto plantea serias preocupaciones de salud pública, dado que la presencia de desechos puede favorecer la proliferación de insectos y roedores, potenciales vectores de patógenos peligrosos.
La situación exige una intervención urgente de las autoridades municipales y sanitarias para asegurar que la comunidad de San Juan Bautista recupere un servicio público vital para su seguridad alimentaria.


