Un ataque ocurrido durante la transferencia de un prisionero de Corumbá a Campo Grande deja un muerto
Durante la transferencia de Rubens Zilio Neto, un hombre de 35 años implicado en el asesinato del soldado de la Policía Militar Marcelo Pimenta, un ataque armado dejó a este último fallecido dentro de un vehículo de la policía. Aunque la información oficial no confirma su identidad, se presume que Zilio participó en el crimen ocurrido el pasado martes (30) en Corumbá, donde Pimenta, de 32 años, perdió la vida.
Las primeras investigaciones indican que el incidente se produjo cuando las cuatro patrullas que custodiaban el traslado hicieron una parada en un puesto de gasolina cerca de la BR-262, a la altura del puente sobre el Río Paraguay, en el territorio del Pantanal. En ese momento, los ocupantes del vehículo fueron atacados con disparos de fuzil.
A través de un comunicado, la Policía Militar reveló que “durante el traslado de un interno del centro penitenciario de Corumbá a Campo Grande, las fuerzas policiales realizaron una parada para mantener sus vehículos, momento en el cual escucharon ráfagas de disparos provenientes de la vegetación”.
La nota añade que “frente a la agresión injustificada, los agentes reaccionaron de inmediato y se adentraron en la selva para atrapar a los atacantes. Lamentablemente, el prisionero que se trasladaba fue impactado y no sobrevivió”, señala el comunicado.
Cerca de la noche, las fuerzas del BOPE permanecían en la zona para continuar con la búsqueda de los responsables del ataque, recibiendo el apoyo de varias unidades policiales. Hasta el momento, no se reportaron agentes heridos. Se ha indicado que el hombre fallecido tenía vínculos con disputas entre organizaciones criminales, acumulando múltiples enemigos en la región de frontera.
Las primeras pesquisas sugieren que el ataque podría haber sido perpetrado por miembros de la facción Primero Comando da Capital (PCC). Se sospecha que, días antes, estos presuntos atacantes habían sido blanco de un atentado que involucraba a Zilio, también relacionado con el PCC. La forma en que los atacantes se enteraron de la parada en el puesto de gasolina será objeto de una investigación.
Aunque el ataque del martes (30) falló, cuando la policía se percató de disparos contra una vivienda, se inició una persecución que culminó en un enfrentamiento con tres tiradores. Uno de los asaltantes, Everton da Silva Viana, de 41 años, fue abatido por las fuerzas del orden tras intentar desarmar a un policía. Fue llevado a urgencias, pero no logró sobrevivir. Hasta la tarde del sábado, un tercer cómplice seguía siendo buscado.
La policía logró incautar dos fuziles y dos pistolas que se cree fueron utilizados en el asesinato del soldado Pimenta horas antes del ataque durante la transferencia.
Según el liderazgo de la Policía Militar, las investigaciones sugieren que el ataque inicial en Corumbá está vinculado a un conflicto interno entre miembros del PCC, relacionado con deudas por drogas.
El puesto de gasolina se encuentra a menos de 70 kilómetros de la zona urbana de Corumbá, desde donde partió el convoy, y la detención durante el inicio del traslado se realizó para reparar un neumático de una de las patrullas.
Fuente: Correio do Estado


