El presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, perteneciente al grupo cartista, mostró tolerancia ayer ante la frecuente censura de opositores durante los debates, apoyando a colegas que recurren al acoso, incentivando así la impunidad.
Durante la reunión de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, liderada por Latorre, se produjo una intensa discusión. Los opositores demandaron respeto y la posibilidad de ejercer su derecho básico de hablar en las sesiones. Latorre intentó justificar estos actos diciendo que no había estado presente en la sesión anterior, pero que comprendía que se utilizó un recurso reglamentario, la «moción de cierre de debate».
Sin embargo, se le recordó que, más allá de la forma, el problema es que no se permite el debate y, en general, se utiliza el reglamento para insultar y agredir a los opositores, restringiendo su derecho a hablar.
En la sesión del martes 16, se bloqueó el debate para evitar que la oposición discutiera el tema de «Los sobres del poder», que involucra al presidente Santiago Peña. Este es solo el último de una serie de actos autoritarios donde los cartistas interrumpen a los opositores con gritos e intimidaciones.
Latorre declaró que están comprometidos a corregir estas situaciones, aludiendo a ejemplos de otros países. No obstante, su permisividad fomenta estas conductas, ya que dispone de herramientas como el «llamado al orden» o las suspensiones, que no aplica. En cada sesión, los mismos individuos, como Yamil Esgaib y Jatar Fernández, son los que crean incidentes, con el apoyo del bloque cartista.