El pasado 5 de enero, el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), liderado por Claudia Centurión, firmó el contrato para la duplicación y mejora de la ruta PY01, en el tramo entre Cuatro Mojones y Quiindy, con una extensión de 108 kilómetros, en colaboración con el Consorcio Rutas del Mercosur, representado por Paul Emile Sarubbi Corina. Esta es la segunda obra otorgada en concesión por el Estado bajo la Ley N° 5.102/14 de Alianza Público-Privada (APP).
El consorcio ganador está formado por ALYA Constructora S.A. (Brasil), SEMISA Infraestructura S.A. (Argentina) y las empresas paraguayas Tecnoedil S.A. Constructora y Construpar S.A., que han creado la Sociedad de Objeto Específico (SOE) Rutas Mercosur, encargada de la explotación de la carretera durante 30 años.

El consorcio tiene 17 meses para asegurar la financiación
Desde la firma del contrato, la empresa dispone de un plazo de 17 meses para conseguir el cierre financiero del proyecto, es decir, para obtener los más de US$ 400 millones necesarios para llevar a cabo las infraestructuras viales. El director de Proyectos Estratégicos del MOPC, Amílcar Guillén, expresó que esperan que el consorcio logre los fondos antes de que se venza el plazo.
“En la iniciativa de la ruta PY01, desde el MOPC no participamos directamente con los bancos; la SOE realiza esas negociaciones, aunque deben mantenernos informados. Por ejemplo, lograron cerrar el capital social con Banco Continental por US$ 20 millones. No tengo certeza si esa entidad también intervendrá en la estructuración mayor de la financiación, pero hay interés manifiesto de IFC (banca privada del Banco Mundial), BID Invest y Citibank, aunque desconozco el estado de esas conversaciones”, comentó.
Para la creación de la SOE se exigió un capital inicial de US$ 20 millones, y posteriormente el consorcio deberá aumentar, en un lapso de dos años, el capital hasta US$ 80 millones, destinado a las primeras obras que se ejecutarán mientras se espera el cierre financiero total de la inversión. Los bancos locales jugarán un papel importante en este financiamiento.

¿Cuándo comenzarán las primeras obras?
Guillén explicó que la operación provisional de la vía ya comenzó con la firma del contrato y que se prevé que los trabajos de puesta a punto, que requerirán una inversión de US$ 19 millones, arranquen en julio de 2026. Estas primeras labores se centrarán en los tramos 1.1 y 1.3: el primero, desde Cuatro Mojones hasta la avenida Pratt Gill y la calle Río Yhaguy; y el segundo, desde la calle Fortín Toledo hasta el inicio de la intersección Ytororó.
El funcionario detalló que la integración del capital inicial de la SOE se llevará a cabo de la siguiente manera: US$ 20 millones al momento de su constitución; US$ 30 millones con la primera orden de inicio; US$ 40 millones a los seis meses de la primera orden de inicio; y, a partir de ahí, US$ 10 millones cada seis meses hasta alcanzar los US$ 80 millones.
La presentación del Proyecto Constructivo Final para los tramos 1.1 y 1.3 está programada para mayo de 2026, mientras que el diseño completo del resto de los tramos deberá ser entregado en noviembre del mismo año.
¿Cuándo comenzará a operar el peaje del consorcio?
Guillén también mencionó que, tres meses tras la firma del contrato, es decir, en abril, la SOE empezará a operar el peaje de Itá. Los ingresos se depositarán en un fideicomiso que se establecerá exclusivamente para esta obra, donde también se canalizarán los aportes estatales necesarios para cumplir con las obligaciones contractuales.
El Estado paraguayo, en su rol de fideicomitente, actuará a través del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), mientras que la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) será la entidad fiduciaria responsable de la gestión de los fondos. El funcionario aclaró que no se contempla la instalación de nuevos peajes en el contexto de esta APP.

Lo que pagará el Estado al consorcio durante la concesión
A lo largo de los 30 años de concesión, el Estado efectuará tres tipos de pagos al consorcio, permitiéndole percibir más de US$ 1.300 millones. Se incluyen el Pago Diferido de Inversión (PDI), el Pago por Disponibilidad (PPD) y el Pago Variable por Tráfico (PVT). Todos estos pagos deben ser asegurados en el fideicomiso que se creará.
El adjudicatario propuso un PDI de US$ 24.077.936, IVA incluido, que el Estado deberá reembolsar a largo plazo por la financiación de la obra. Este monto se pagará de manera semestral durante 15 años, resultando en una erogación total de US$ 722.338.080.
En concepto de PPD, relacionado con el mantenimiento y la operación de la vía, se estima un desembolso anual de G. 114.624 millones (aproximadamente US$ 15,4 millones) durante los 30 años de concesión, totalizando alrededor de US$ 462 millones.
Además, el proyecto incluye Pagos Variables por Tráfico (PVT), que dependen del número de vehículos que transiten por la ruta. Se calcula que el concesionario podría recibir US$ 80,4 millones por este concepto a lo largo del contrato, aunque el monto podría aumentar dependiendo del volumen vehicular.
El cálculo del PVT se realiza multiplicando la cantidad de vehículos que pasan por las casetas de peaje por el importe asignado a cada categoría.
Obras programadas y liberación de la franja de dominio
Guillén indicó que el inicio de las obras dependerá de la liberación de la franja de dominio, un proceso que comenzó con la firma del contrato a través del precatastro. Según estimaciones oficiales, 1.680 inmuebles se verán afectados por el proyecto y solo en expropiaciones se destinarán cerca de US$ 60 millones.
Entre las principales tareas previstas se encuentran el mantenimiento y rehabilitación del tramo entre Cuatro Mojones y Quiindy, así como la duplicación del segmento entre Ytororó y Paraguarí. El plan también incluye la construcción de cuatro enlaces a desnivel en San Antonio, Ypané, Guarambaré e Itá, junto con intercambiadores y soluciones viales en puntos clave.
Se contempla la rehabilitación del pavimento mediante fresado y reconstrucción de capas asfálticas, la mejora de más de 20 intersecciones, la instalación de al menos 17 semáforos y la construcción de 25 paradas de ómnibus. Adicionalmente, se prevé la intervención y reconstrucción de puentes y sistemas de drenaje, así como la creación de nuevas calzadas, pasarelas peatonales y variantes viales en Yaguarón y Roque González, incluyendo la reconstrucción de al menos siete puentes.
