El IPS enfrenta una grave crisis de desabastecimiento que pone en peligro la salud de miles de pacientes
El Instituto de Previsión Social (IPS), bajo la dirección de Jorge Brítez, se encuentra en medio de una severa crisis de desabastecimiento de medicamentos, particularmente aquellos relacionados con tratamientos oncológicos y otros fármacos esenciales. Esta situación, que no es nueva, ha alcanzado niveles alarmantes, llevando a numerosos asegurados a la desesperación ante la falta de soluciones efectivas por parte de la administración del instituto, que parece estar atrapada en una parálisis burocrática.
A pesar de que miles de trabajadores hacen sus aportes mensualmente, los pacientes se ven obligados a asumir gastos significativos de su propio bolsillo para poder acceder a los medicamentos que requieren, incluso recurriendo al mercado informal ante la ausencia de opciones en las farmacias oficiales. Se ha informado que de un total de 562 licitaciones, solo 97 están en proceso, lo que contribuye a la creciente escasez de insumos críticos.
La escasez se extiende a anestésicos, antibióticos e insulinas, lo que crea un panorama sombrío para los beneficiarios. A pesar de que el descuento de sus aportes se realiza puntualmente, al acudir a los centros de salud enfrentan la situación desalentadora de que los medicamentos no están disponibles.
Pacientes oncológicos: una lucha diaria por la vida
Entre los más afectados se encuentran los pacientes oncológicos, quienes están alarmados ante la falta de tratamientos de primera línea, como el Trastuzumab. La dificultad para obtener medicamentos paliativos, como el Ácido Zoledrónico, que puede costar más de G. 300.000 en farmacias, agrava la situación. Pacientes como Analía Zogaib comparten su angustiante experiencia: “La única opción que tenemos muchas veces es cruzar a Clorinda, Argentina, dado que aquí la disponibilidad es nula”.
Zogaib señala que la lista de medicamentos faltantes es extensa, abarcando desde analgésicos como el Omeprazol hasta tratamientos oncológicos esenciales como el Letrozol.
Criticas a la organización del IPS
Los testimonios de los pacientes ponen de manifiesto el deficiente funcionamiento organizativo del IPS, que no solo carece de medicamentos, sino que también presenta serias falencias en la infraestructura. Pacientes reclaman la deterioración de las instalaciones donde se administran tratamientos como la quimioterapia, quienes se ven obligados a recibir atención en condiciones inadecuadas.

La situación es desesperanzadora, ya que los pacientes sienten que pierden más que tiempo en su búsqueda de salud: “Aquí parece que perdemos vida antes que obtener algún tipo de mejoría. No sé si es la falta de personal o simplemente una desorganización crónica, pero esta es la realidad que enfrentamos día tras día”, concluyó Zogaib.