La Policía Nacional ha detenido a dos sospechosos en Ciudad del Este, pero aún no ha identificado quién ordenó el asesinato del teniente coronel Guillermo Moral. La víctima fue seguida durante al menos un mes antes de su asesinato, revelaron fuentes policiales.
Pese a los avances y detenciones, no se ha identificado a los «mandantes» detrás del asesinato de Moral el pasado 2 de octubre en Asunción. Según el comisario Richard Vera, jefe de Homicidios, los detenidos hicieron transferencias a los supuestos sicarios para vigilar a Moral.
Durante los allanamientos, se identificó a Jorge Guillén Bogado como quien proveyó el dinero, y a su sobrino Ángel González Guillén, encargado de las transacciones hacia los ejecutores, quienes siguen prófugos.
Las autoridades creen que los dos jóvenes sospechosos pueden haber sido “silenciados” debido a la notoriedad del caso. Las detenciones de Jorge Guillén y su sobrino fueron confirmadas y ambos están bajo disposición del Ministerio Público.
El subcomisario David Delgado señaló que hay tres prófugos, incluyendo a Carlos Báez Guillén, alias “Lulú”. Delgado no descarta que los jóvenes sicarios hayan sido eliminados para encubrir el delito.
El comisario Marcelino Espinoza relató que los sicarios viajaron a Alto Paraná después del asesinato. Aunque sospechan que pudieron ser eliminados, esta hipótesis sigue en investigación, ya que no se ha sabido de ellos desde el incidente.