Un conflicto por la posesión de un inmueble en Itakyry ha escalado tras una sentencia judicial que anula medidas cautelares previas. La situación genera preocupación por la posible violencia entre los involucrados, ya que se denuncia la presencia de capangas en la disputa.
La controversia gira en torno a un fallo del juez Ovidio Javier Bogado Vera, quien, a pesar de estar de permiso del 20 al 24 de julio, dictó una sentencia definitiva el 20 de julio. Esta resolución, que alega que Gustavo Ocampos no estaba en posesión del inmueble, rechazó un interdicto para recobrar la posesión de una propiedad de 33 hectáreas cultivadas con soja.
El colono Doacir Bianchet, protegido por guardias armados, ha comenzado a cosechar 23 hectáreas de soja a raíz de esta decisión. Se destaca que Ocampos había estado en posesión de la tierra a través de una serie de cesiones de derechos en procesos judiciales previos.
Los abogados de Ocampos han apelado la sentencia con efecto suspensivo, lo que significa que el levantamiento de la medida cautelar no puede ejecutarse hasta que el Tribunal de Apelación se pronuncie sobre el recurso. Este aspecto agrega una capa de complejidad al ya tenso panorama.

La decisión del juez, emitida en un periodo de permiso, ha sido cuestionada y ha suscitado un debate sobre la regulación del accionar judicial en situaciones similares. Intentamos establecer contacto con el magistrado para obtener su versión, pero no fue posible.

La comunidad de Itakyry sigue preocupada ante la posibilidad de que el conflicto se intensifique, ya que ahora las partes involucradas parecen estar más polarizadas tras este fallo judicial.
