La técnica de conducción defensiva permite prever errores de otros conductores y situaciones peligrosas en la carretera, ayudando a prevenir accidentes y promover una conducción más segura en calles y rutas del país.
El inspector principal Andrés Benítez de la Patrulla Caminera, bajo el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), explica que la conducción defensiva consiste en anticiparse a posibles riesgos en las rutas.
Entre las recomendaciones principales está mantener una distancia adecuada con el vehículo de adelante y señalizar cada maniobra. Según Benítez, es crucial conservar una distancia que permita frenar con seguridad, especialmente en pendientes, y estar atento a los vehículos cercanos.
En condiciones adversas, como lluvia o visibilidad reducida, es importante conducir con precaución y ajustar la velocidad según el estado del camino. Si las condiciones empeoran, es recomendable detenerse en un lugar seguro hasta que mejoren.
Respetar los límites de velocidad es fundamental, señala Benítez, quien recuerda que la velocidad máxima en el país es de 110 km/h. En zonas urbanas, se deben cumplir las normas locales, mientras que en áreas rurales, el límite para vehículos livianos es de 90 km/h, y hasta 110 km/h en tramos despejados.
El estado del conductor también es crucial: debe estar sobrio y alerta. Si está cansado, debe descansar antes de seguir. Conducir en estado de ebriedad aumenta el riesgo de accidentes. Aunque no está prohibido consumir tereré, mate o gaseosa, debe hacerse solo con el vehículo detenido.