El creciente descontento por la proliferación del comercio informal en Asunción se extiende más allá del microcentro, afectando también a otros sectores de la ciudad, como Villa Morra. Shoppings y empresarios del rubro hotelero han alzado la voz contra la gestión del intendente Luis Bello (ANR-HC), responsabilizando a la Municipalidad de la falta de control en esta situación.
Los comerciantes argumentan que la falta de un plan técnico de ordenamiento está generando una competencia desleal, dañando a quienes cumplen con sus obligaciones fiscales. El Shopping Mariscal ha reportado una saturación de puestos callejeros en sus cercanías, lo que ha llevado a su gerente general, Walter Carciotto, a solicitar formalmente un control para despejar las calles Quesada y Roque González, donde la actividad de vendedores ambulantes complica la circulación.
La ocupación del espacio público por estos vendedores no solo afecta el tránsito; también ha creado incomodidad entre clientes y empleados de los comercios. Carciotto destacó la importancia de contar con un entorno agradable y tranquilo en espacios públicos, donde todos puedan transitar sin inconvenientes.
Los problemas no se limitan a los comercios, ya que los hoteles también están sintiendo el impacto. Alexa Vuckovich, directora del Hotel La Misión, explicó que aunque no enfrentan la problemática directamente en las veredas de su establecimiento, la situación en las cercanías afecta la experiencia de sus huéspedes y la imagen de la ciudad y del país ante los visitantes.
Además, los hoteleros han enfatizado que la percepción de seguridad y el orden del espacio público son cruciales para atraer turistas. Vuckovich sugirió que es importante abordar la necesidad social y económica de estos vendedores, buscando soluciones que beneficien a todos los involucrados.
La normativa municipal, que requiere autorización escrita de los frentistas para cualquier vendedor estacionado frente a un local, es ignorada con frecuencia, lo que causa malestar entre los afectados. En Villa Morra, como en el Centro Histórico, los controles han sido insuficientes y la Policía Municipal de Vigilancia no aplica sanciones adecuadas.
A pesar de que la administración de Luis Bello ha reconocido que sus esfuerzos hasta ahora han sido insuficiente, aseguran que se están intensificando los controles y que existe una tendencia hacia la formalización de aquellos vendedores que operan informalmente.

