El pasado 26 de junio, fue cerrado el corredor sanitario en el Puente de la Amistad, lo que ha generado descontento entre los padres de niños y jóvenes con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Estos ahora enfrentan largas horas de espera para cruzar la frontera entre Ciudad del Este y Foz de Yguazú.
Este corredor había sido habilitado durante la pandemia para facilitar el acceso de pacientes que requerían atención médica en ambas ciudades. Aunque la frontera se reabrió, el paso prioritario se mantuvo para evitar que los grupos más vulnerables, como los pacientes críticos y los menores con TEA, tuvieran que esperar extensamente. Se estableció un acceso especial a través de la Receita Federal de Brasil, permitiendo un cruce fluido en la cabecera del puente.
Con la reciente cancelación del paso, los afectados ahora deben lidiar con la congestión en la frontera, tanto al ingresar a Brasil como al regresar a Ciudad del Este tras sus terapias. Un grupo de padres y tutores ha presentado solicitudes a las autoridades brasileñas para la reactivación del corredor sanitario, pero hasta el momento no han recibido respuesta.
Valeria Romero, concejal municipal de Ciudad del Este y madre de un niño con TEA, se ha pronunciado en apoyo a las familias afectadas. Ha instado a las autoridades de la Receita Federal a reconsiderar la medida desde una perspectiva humanitaria, dado el impacto sobre la salud y calidad de vida de los pacientes. Romero también ha impulsado la Ordenanza N.º 005/2026 JM, que busca establecer un Programa Corredor Sanitario Transfronterizo para facilitar el acceso a la atención médica urgente.
Aunque la normativa ha sido aprobada a nivel municipal, su ejecución depende de las decisiones de las autoridades brasileñas, lo que limita su efectividad en la solución del problema. La concejal enfatiza la necesidad urgente de reabrir el paso prioritario para beneficiar a cientos de familias que dependen de este cruce para el cuidado de sus seres queridos.


