Las federaciones de transporte llevaron a cabo un congreso unitario y reafirmaron su decisión de mantenerse en estado de asamblea permanente. Advirtieron que podrían iniciar una huelga general si sus demandas no se consideran en la reforma del transporte.
Aunque la Cámara de Senadores aplazó el debate sobre el proyecto de reforma, la Federación de Trabajadores del Transporte (Fetrat) y la Federación Unitaria de Trabajadores del Transporte (FUTT) decidieron permanecer en asamblea permanente tras su congreso en la sede de la Central Nacional de Trabajadores. Durante la asamblea, los transportistas señalaron que vigilarán el tratamiento del plan en el Congreso, previsto para el 9 de septiembre, y retomarán la huelga general si sus exigencias no son atendidas.
Acusaron al gobierno de Santiago Peña de violar derechos laborales y cuestionaron la disponibilidad de los 1.000 choferes necesarios con la reforma. Juan Godoy de la FUTT afirmó que no permanecerán en silencio y que podrán convocar un congreso si es necesario. Los gremios asistirán al Congreso para asegurar el cumplimiento de acuerdos.
Gerardo Giménez, presidente de la Fetrat, recordó que la huelga fue pospuesta esperando que el gobierno cumpla sus compromisos. Si notan incumplimientos, retomarán la medida de fuerza.
En una reunión reciente con el Ministerio de Trabajo, se firmó un acuerdo donde se incluyeron tres exigencias: garantizar estabilidad laboral, determinar responsable de obligaciones laborales, y reconocer el derecho a huelga.
Los líderes aclararon que si retoman la huelga, será una continuación de la medida ya anunciada, sin necesidad de repetir procesos administrativos. Con el sector en asamblea permanente, el enfoque está ahora en el Congreso, donde los gremios esperan participar en una mesa de trabajo para establecer las bases de la reforma, mientras la amenaza de huelga sigue presente.