El 29 de octubre de 2025, a las 14:19, se llevó a cabo un operativo en Ciudad del Este en el marco de la investigación por el asesinato del militar Guillermo Moral. Tres viviendas fueron allanadas y cuatro personas detenidas. Según los investigadores, tres de los capturados habrían proporcionado apoyo logístico para el crimen. El principal sospechoso que habría contactado a los sicarios sigue fugitivo.
El Departamento de Homicidios de la Policía Nacional, bajo la dirección del Ministerio Público, lideró el operativo con apoyo del Grupo Especial de Operaciones (GEO), la Motorizada y el Departamento Comando Tripartito.
Entre los detenidos se encuentran Luis Fernando Guillén Martínez (22), Elda Sofía Galeano Kleiner (43), Marco Antonio Florentín Camacho (42) y Alfredo Santuchi Brítez (25). Este último fue arrestado por una orden pendiente de detención y no tiene relación con la investigación.
El comisario Richard Vera, jefe del Departamento de Homicidios, explicó que las detenciones se lograron rastreando las transferencias de dinero a los autores del homicidio. Los tres primeros individuos participaron supuestamente en la logística del crimen. Se realizó un seguimiento financiero inverso para identificar a quienes enviaron y recibieron el dinero.
Durante los allanamientos en los barrios San Rafael, Ciudad Nueva y Don Bosco, se incautaron droga tipo crack, celulares, un DVR y tarjetas de memoria de cámaras de vigilancia, que serán analizadas.
Los autores del crimen habrían recibido unos G. 25 millones. Luis Fernando Guillén Martínez es hijo de Jorge Guillén Bogado, supuesto financista del asesinato, detenido el 16 de octubre, junto con Ángel David González Guillén, investigado por realizar transferencias.
Carlos Antonio Báez Guillén, alias «Lulú», sigue prófugo y es buscado por conexión directa con los sicarios. También hay una orden de captura con fines de extradición solicitada por Argentina por un caso de homicidio.
Aún se analiza si uno de los cuerpos hallados en el río Paraná corresponde a un adolescente que supuestamente participó en el crimen. El cuerpo tiene un tatuaje del Ojo de la Providencia, similar al de uno de los autores materiales. Se solicitaron muestras de ADN para confirmar la identidad.