Los habitantes del barrio San Cristóbal, en Asunción, reportan un estado crítico de abandono en la infraestructura vial, caracterizado por baches profundos y constantes pérdidas de agua. La falta de acción por parte de la Municipalidad y de la Empresa de Servicios Sanitarios (Essap) agrava la situación en las calles Capitán Juan Dimas Motta, Mariscal Antonio José Sucre, 4 de julio y José Ocampos Lanzoni.
Diariamente, cientos de conductores se enfrentan a un caótico tránsito. La calle Dimas Motta, crucial para el flujo vehicular entre las avenidas Eusebio Lillo y Mariscal López, presenta un colapso evidente. Una serie de baches, que inician en la intersección de Dimas Motta y Sucre, obstruyen el paso vehicular, generando riesgos de accidentes.
Un bache de gran tamaño ocupa casi media calzada entre Dimas Motta y 4 de julio, lo que obliga a los conductores a maniobrar de manera peligrosa. La falta de agentes de la Policía Municipal de Tránsito incrementa las tensiones entre los automovilistas, que a menudo se ven obligados a abrirse paso a bocinazos.
Las pérdidas de agua en la calle revelan caños rotos de la Essap. Este problema se extiende a varias calles del barrio, molestando la calidad de vida de los vecinos. Víctor Caballero, un residente, menciona que en los últimos seis años, ha formulado un promedio de un reclamo por caño roto al mes, con el colapso de Dimas Motta ocurriendo hace más de cuatro meses.
Los vecinos han manifestado su frustración ante la demora de la Essap, que a menudo tarda hasta tres semanas en responder a los reclamos. Se cuestiona también la falta de intervención por parte de la Municipalidad, que, siendo parte del mismo equipo político, no ha implementado medidas inmediatas para mitigar los efectos del caos vehicular.
Juan Pablo Morínigo, gerente de Redes de Asunción y Área Metropolitana de la Essap, declaró que no se tenían reclamos recientes en la zona, a excepción de uno en la calle Sucre. Se comprometió a enviar una cuadrilla para verificar la situación. Morínigo enfatizó que San Cristóbal está incluido en el “Plan 500 km” para la renovación de tuberías.
Este plan, que contempla la renovación de 11 tramos de cañerías en el barrio, se ha visto afectado por condiciones climáticas y feriados, limitando su ejecución efectiva. Sin embargo, no se ha especificado una fecha para el inicio de las obras en el área.
Mientras tanto, la Municipalidad, bajo la administración del intendente Luis Bello, enfrenta críticas por la mala gestión de la infraestructura vial en Asunción. A pesar de recaudar US$ 12 millones destinados a conservación vial entre enero y abril de 2026, la situación actual muestra graves deficiencias.
Recientemente, la Junta Municipal aprobó un aumento de G. 4.530 millones para la Dirección de Vialidad, en medio de preocupaciones sobre el uso indebido de recursos y la acumulación de denuncias sobre la utilización de asfalto municipal para fines privados, generando suspicacias sobre un posible esquema de desvío de fondos.


