En un reciente operativo en el barrio Imperial del distrito Ñacunday, un hombre de 40 años fue aprehendido bajo acusaciones de homicidio doloso. La víctima del incidente tenía 52 años, lo que ha generado gran revuelo en la comunidad local.
Durante la aprehensión, las autoridades incautaron dos armas de fuego y un arma blanca que estaban en poder del sospechoso. Este hallazgo indica la gravedad del crimen, ya que se presume que estas armas podrían haber sido utilizadas en el acto violento.
El procedimiento fue llevado a cabo por los oficiales de la Subcomisaría 37ª jurisdiccional, quienes actuaron rápidamente al recibir la denuncia. Para garantizar una investigación completa, se convocó al Departamento de Investigación de Delitos y a la Dirección de Criminalística para colaborar en el caso.
Una vez finalizadas las diligencias, todo lo recolectado y las evidencias obtenidas fueron puestas a disposición de las autoridades competentes. Esto es parte del protocolo habitual en situaciones de este tipo, donde se busca asegurar que se sigan todos los pasos legales adecuados.
Las fuerzas del orden han reafirmado su compromiso con la comunidad, señalando que cada medida tomada es en pro de la seguridad de la población. La salvaguarda de la vida y el bienestar de los ciudadanos continúa siendo su principal objetivo.
El mensaje de la policía es claro: “¡Es un honor proteger y servir; es un orgullo ser Policía Nacional!” Esta declaración refleja no solo el compromiso con la justicia, sino también el valor que la institución otorga a su labor en la sociedad.