El Arzobispado de Asunción informó sobre cómo los fieles pueden obtener indulgencias plenarias durante el Año Jubilar. Desde el 1 hasta el 8 de noviembre, los católicos podrán orar por sus seres queridos y las almas del purgatorio, siguiendo las condiciones que establece la Iglesia.
El Arzobispado destacó que en este Año Jubilar, la Iglesia ofrece su “tesoro espiritual” para que los fieles puedan recibir indulgencias plenarias, es decir, la remisión completa de la pena temporal por pecados perdonados, tanto para ellos mismos como para sus difuntos.
Durante este período, se autoriza aliviar las almas del purgatorio a través de la oración y los sacramentos. La Iglesia permite obtener dos indulgencias al día: una por una persona viva o fallecida y otra, necesariamente, por un alma del purgatorio. “Es un acto de amor que conecta el cielo y la tierra”, señala el comunicado del Arzobispado.
Para obtener esta gracia, los fieles deben cumplir tres condiciones: confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Papa. Sin embargo, para la segunda indulgencia diaria, solo se requiere participar de otra Eucaristía y comulgar de nuevo.
La Iglesia invita a los fieles a llevar a cabo ciertas acciones para lograr la indulgencia plenaria, como peregrinar a templos jubilares buscando reconciliación, participar en la Santa Misa, rezar el Rosario o el Vía Crucis, visitar un templo para adorar al Santísimo Sacramento, y realizar obras de misericordia y actos de penitencia.
Durante el 1 al 8 de noviembre, los fieles podrán conceder indulgencias plenarias para las almas del purgatorio visitando un cementerio y orando por los difuntos. El 2 de noviembre, Día de los Fieles Difuntos, también se permite obtener la indulgencia visitando una iglesia, rezando el Padre Nuestro y el Credo, o las Laudes y Vísperas del Oficio de Difuntos. También se puede hacer la invocación que pide descanso eterno para los difuntos.
El Arzobispado enfatiza que este Jubileo es una invitación a redescubrir la fe y la esperanza, más allá de ser un simple rito litúrgico.