El analista Amílcar Ferreira describió como «surrealista» y «extremadamente irregular» la continua extensión, por parte de Petropar, de un contrato con la empresa catarí Doha Holding, a pesar de que esta no ha entregado ni un solo litro de gasoil en más de un año. Ferreira subrayó que es imposible conseguir precios por debajo del mercado internacional para un producto considerado como commodity y que en un proceso serio no se deberían aplazar las entregas esperando una bajada del precio internacional para cumplir el contrato.
Ferreira criticó fuertemente las reiteradas extensiones otorgadas por Petropar, bajo la dirección de Eddie Jara, a Doha Holding Group LLC, que ya lleva más de un año sin cumplir con la entrega de 100.000 toneladas métricas de gasoil valoradas en más de 61 millones de dólares. La empresa, relacionada con Alejandro Domínguez Pérez, hijo del presidente de la Conmebol, recientemente recibió su novena prórroga, extendiéndola hasta el 28 de febrero de 2026. Ferreira consideró llamativo y sospechoso que Petropar siga confiando en que la firma catarí podrá suministrar gasoil por debajo del precio internacional, destacando que el petróleo y sus derivados tienen precios fijos globalmente.
Ferreira dijo que creer que Catar venderá combustible más barato que el precio internacional es ilusorio. Comparó esta situación con la imposibilidad de que un catarí compre soja en Paraguay por debajo del precio de Chicago. Afirmó que esta idea es irreal, ya que nadie vende por debajo del mercado.
Criticó que permitir que una empresa adjudicada en una licitación aplace entregas mediante prórrogas, esperando una eventual baja de precios, no tiene base técnica. Ferreira cuestionó la falta de justificación para que la estatal prolongue el contrato y advirtió que la situación podría extenderse hasta el fin del actual gobierno si no bajan los precios de los combustibles.
Ferreira comparó la ingenuidad de Petropar con un episodio pasado en el Banco Central del Paraguay, donde se prometieron inversiones de alto rendimiento que resultaron ser un fraude. Indicó que esperar comprar un commodity por debajo del precio internacional es no entender cómo funcionan los mercados globales. Añadió que el precio spot y futuro del combustible es accesible en internet y es el mismo para todos, variando solo por el costo del flete.
Finalmente, Ferreira afirmó que la única manera de comprar combustible más barato sería mediante contrabando o productos bajo sanción, como ocurre con Rusia en el mercado negro, lo cual podría involucrar al país en sanciones internacionales. No sugirió que Petropar esté haciendo eso, pero destacó que prolongar el contrato es un error y sugirió que podrían estar evitando ejecutar una garantía de 3 millones de dólares vinculada al contrato.