28 de enero de 2026 – 20:41
Dos motociclistas asaltaron una joyería ubicada a pocos metros de otro local atacado recientemente. Según la víctima, estima que la pérdida es de aproximadamente G. 4 millones. El hecho quedó grabado mediante cámaras de circuito cerrado.
Un nuevo asalto a una joyería se registró en Luque, levantando preocupaciones sobre la seguridad en la zona. Este incidente ocurre solo dos semanas después de un asalto similar que tuvo lugar muy cerca, en la misma cuadra, lo que intensifica la inquietud entre los comerciantes y residentes.
El ataque reciente se perpetró en «Diadema Joyas», un establecimiento que apenas abrió hace un mes. El asalto se llevó a cabo a escasos 40 metros del local donde se produjo el primer robo el pasado 13 de enero, en el que uno de los delincuentes fue aprehendido por los presentes.
El comisario Arnaldo Irala, de la jefatura de Prevención y Seguridad del departamento Central, indicó que el asalto ocurrió alrededor de las 16:30 en la avenida General Aquino. La rápida actuación de los ladrones y el uso de motocicletas para escapar tuvo un efecto escalofriante en los testigos.
Modus operandi de los asaltantes
Los asaltantes, dos hombres en motocicletas, llegaron al local durante una lluvia intensa, lo que les permitió disfrazar su apariencia con ropa impermeable y cascos. Uno de ellos ingresó al comercio, donde redujo a la propietaria y sustrajo joyas valoradas en aproximadamente G. 4 millones antes de escapar con su cómplice.
La Policía Nacional ha tomado medidas para investigar el suceso, analizando las imágenes de las cámaras de seguridad en la zona, con la esperanza de identificar a los ladrones y prevenir futuros incidentes. Patrullas de seguridad han sido incrementadas en el área para ofrecer mayor protección a los comerciantes.
La preocupación por la seguridad se hace palpable no solo entre los dueños de negocios, sino también en la comunidad local, que sigue demandando medidas más efectivas para frenar el incremento de la delincuencia en la región. Mientras tanto, el propietario de la joyería se ve obligado a lidiar con las consecuencias de un ataque que resalta la vulnerabilidad de los pequeños comercios en áreas de alto riesgo.
