En una decisión calificada como «histórica» por el Poder Judicial, una jueza especializada en Niñez y Adolescencia de Caaguazú otorgó una adopción póstuma a dos hermanos. Durante el proceso, que ya llevaba siete años, la madre adoptiva falleció.
Este caso involucra a un matrimonio que cuidó de los niños por siete años y buscó formalizar el vínculo familiar a través de la adopción. Sin embargo, la madre adoptiva murió antes de que se concluyera el proceso. A pesar de esta pérdida, el padre adoptivo siguió adelante con el trámite, confirmando su deseo de integrar a los menores en su familia. La jueza Dolly Romina Romero López fue quien emitió la adopción póstuma.
La decisión se basó en el principio del interés superior del niño, un elemento fundamental del derecho de familia que prioriza el bienestar de los menores. Según información de la Circunscripción Judicial de Caaguazú, la resolución fue apoyada por el equipo técnico del centro de adopciones, la Defensa Pública, y el Ministerio Público, quienes emitieron recomendaciones favorables.
Ambos niños ahora poseen una nueva identidad legal y el reconocimiento completo de su familia, marcando un precedente importante para las adopciones póstumas en Paraguay.