El 12 de octubre de 2025, a las 14:50, una comitiva de fiscales y policías regresó al edificio Castillo de Diamante, en el centro de Ciudad del Este, para seguir recolectando pruebas sobre un crimen que dejó cinco ciudadanos chinos muertos y dos heridos.
El fiscal Alcides Giménez, junto con agentes de criminalística de la Policía Nacional, volvió al departamento en el piso 15, lugar del violento suceso. El comisario Francisco Rolón, de la Comisaría 1ª, explicó que no pudieron completar su labor la noche anterior debido al calor del incendio en una de las habitaciones.
Durante la nueva intervención, hallaron botellas de agua y otros objetos en la sala, sugiriendo que hubo una reunión antes del ataque, encontrando también rastros de sangre.
Según las investigaciones preliminares, el conflicto surgió por una discusión en la empresa «Prince Mobile», dedicada a la venta de teléfonos, donde Jack Cheng Luo, responsable del depósito, fue informado de su despido debido a la pérdida de celulares. Esto provocó su violenta reacción.
Cheng Luo atacó con un arma blanca a varios compañeros, encerró a las víctimas y prendió fuego al lugar utilizando combustible. Luego, abrió las garrafas de gas y se lanzó por una ventana, cayendo sobre el techo de un restaurante, donde fue trasladado al hospital sin vida.
Las víctimas mortales fueron Wei Biao, Chen Jia Xin, Lin Zewei, Zhenbo Zhon y el propio Cheng Luo. Los sobrevivientes incluyen a Jingfang Lan, su esposo Chunmin Chen y su hija de cuatro años.