El cardenal Adalberto Martínez homenajeó al teniente coronel Guillermo Moral, víctima de sicarios, instando a las personas a seguir su ejemplo y denunciar con coraje las injusticias, exigiendo además una investigación transparente para que se revele la verdad, asegurando que el crimen no quede impune.
Durante su homilía en la Catedral Metropolitana, el arzobispo de Asunción recordó el asesinato de Moral, ocurrido frente a la Facultad de Derecho de la UNA. Indicó que esta tragedia impactó a toda la nación y urgió a la sociedad a no permanecer indiferente ante la injusticia.
El cardenal expresó el dolor causado por la injusticia en el país, citando al profeta Habacuc para ilustrar la importancia de no resignarse al mal ni acostumbrarse a la violencia. Reclamó transparencia para poder confiar en las instituciones y mantener la paz social.
También hizo un llamado a que las instituciones sean sólidas y dedicadas a proteger a todas las personas, actuando contra las amenazas y extorsiones.
Pidió a los fieles perseverancia y fortaleza, citando a San Pablo: Dios no nos dio un espíritu de cobardía, sino de amor y autocontrol. Señaló que a pesar de las amenazas, es importante mantenerse alerta y firme.
Moral, asesinado tras testificar en un juicio, había denunciado un caso de cohecho. En el contexto del Jubileo de Migrantes y Refugiados, el cardenal también oró por los migrantes, elogiando su esperanza y cooperación.
Por el Jubileo de la Esperanza, peregrinos del Colegio San Luis Guanella y la pastoral de Migrantes participaron en la misa, tras caminar desde la Plaza Uruguaya hasta la Catedral.