El ministro del Interior, Enrique Riera, compareció ante el Congreso tras las críticas por la represión policial hacia jóvenes de la Generación Z. Defendió las acciones policiales alegando que tenían información de fuentes públicas, aunque presentó supuestos chats de la organización como prueba, lo que confirmó el cuestionado «pyraguereato».
Riera justificó la represión alegando que los policías solo intentaban mantener el orden durante la marcha. A pesar de asegurar que la información se obtuvo de fuentes abiertas, mostró supuestas conversaciones de un grupo de WhatsApp donde se hablaba de posibles disturbios, comparándolos con los de Nepal.
Afirmó que, debido a la falta de un liderazgo claro en la protesta, se generaba mucha incertidumbre, y destacó la importancia de no subestimar situaciones en temas de seguridad. Reveló que identificaron a los organizadores de la marcha y mencionó a organizaciones que respaldaron la protesta.
En otro momento, Riera mostró un chat entre una productora de televisión y un organizador de la marcha, pactando una entrevista. Aunque el contenido no reflejaba amenazas, lo presentó como una advertencia a la prensa.
El ministro también se refirió a las polémicas incautaciones durante la protesta, incluyendo objetos como una banana y una corona. Sobre una enfermera detenida, afirmó que había amenazado con usar jeringas contaminadas. También mencionó que temían la presencia de armas y posibles francotiradores.