En Coronel Oviedo, los productores de caña de Mauricio José Troche, en Guairá, reanudaron bloqueos esporádicos en la Ruta PY02, a la altura del km 155, en el área conocida como Desvío San Pedro. La protesta comenzó por la mañana y continuará durante el día con cierres de hasta dos horas seguidas y pausas intermedias.
El grupo envió una carta al presidente de Petropar, Eddie Jara, solicitando la rápida finalización del nuevo tren de molienda en la planta alcoholera. La solicitud también fue enviada al ministro del Interior, Enrique Riera, y al presidente Santiago Peña, buscando la intervención de las autoridades nacionales para resolver un problema que afecta a miles de productores.
Según los cañicultores, la obra es urgente e indispensable porque el sistema actual no puede satisfacer la demanda y pone en riesgo la cosecha. Cristian Fonseca, presidente de la Asociación de Cañicultores, mencionó que llevan nueve días de protestas sin resultados y solo han recibido promesas de reuniones que no se concretan. Fonseca enfatizó que buscan que el reclamo llegue directamente al Ejecutivo para recibir una solución inmediata.
El cierre de la ruta provoca largas filas de vehículos en ambos sentidos, perjudicando a trabajadores y conductores. Ricardo Jara, uno de los afectados, expresó su comprensión hacia los manifestantes ante la falta de acción del gobierno. Por su parte, Juan Cáceres resaltó que el gobierno debe asegurar el trabajo de los productores y encontrar una solución rápida.
El conflicto gira en torno a la culminación del tren de molienda en la planta de Petropar en Troche, que tiene un avance del 85%. Esta infraestructura duplicará la capacidad de procesamiento, garantizando la absorción de la producción y el sustento de miles de familias.
La obra fue adjudicada en 2021 a Estructura Ingeniería SA por G. 198.704 millones e iniciada en marzo de 2022. Hasta ahora, se han desembolsado G. 41.815 millones sin avances significativos. Tras retrasos, EISA subcontrató a otra firma, pero persistieron los incumplimientos, lo que llevó a la suspensión del contrato en marzo de 2023. Desde entonces, las protestas han continuado, pese a un acuerdo incumplido firmado con Petropar.