La manifestación de los residentes del barrio Resistencia en San Ignacio sigue adelante, oponiéndose a la construcción de una planta de tratamiento de residuos en el antiguo matadero municipal. Este proyecto es parte del plan del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) para instalar alcantarillado sanitario y mejorar el sistema de agua potable.
Técnicos del MOPC han explicado el proyecto a los vecinos, asegurando que la planta, que empleará tecnología avanzada, no afectará la salud de la población cercana. Alexander Chaves, supervisor del MOPC, afirmó que la planta eliminará los olores mediante un sistema que incluye pretratamiento, un reactor anaeróbico y otros procesos, con aprobación del Ministerio del Ambiente.
Hugo Balcázar, experto en ingeniería hidráulica, explicó que se capacitará a un grupo para operar la planta, la cual removerá sólidos y separará gases y líquidos mediante reactores anaeróbicos.
Aunque se busca el diálogo, los vecinos, liderados por Nelly Molinas, insisten en que la planta sea reubicada, afirmando que no se oponen al progreso, sino a la ubicación actual de la planta.